domingo, 23 de febrero de 2025

LA LONGANIZA Y EL NABO (2ª PARTE)

El pasado Jueves 20 de febrero, al igual que los jueves anteriores, la clase de 3º vivió unas nuevas "Tertulias Literarias Dialógicas sobre el libro "El Lazarillo de Tormes". Como todas las anteriores fueron unas tertulias cargadas de aportaciones que nos hicieron disfrutar mucho de ellas. 

Para empezar, nos llama la atención que le echen vino en las heridas de la cara, porque le puede escocer y se le pueden infectar. 

Una compañera nos explica que su padre le ha dicho que antes las heridas se curaban con vino, y la profe le da la razón y nos cuenta que antes no había agua oxigenada, ni Betadine y se echaba alcohol de beber en las heridas para desinfectar. 

Aunque seguimos pensando que el vino se utiliza para beber y no para curar heridas. 

Por otro lado, no nos gusta nada que el ciego pegue a Lázaro, aunque esté muy enfadado, ya que si tienes mucha ira, no hace falta pegar. 

Si bien es cierto que nos gusta que le ayuden, pero no nos gusta que le hayan pegado. 

No nos ha gustado nada lo que el ciego le ha hecho a Lázaro, ni tampoco que le arañe, porque puede hacerse daño. 

Y es que nos parece muy mal la violencia y que le peguen y le arañen, porque duele mucho y las heridas se pueden infectar. Nos da mucha pena la manera en que el ciego trata a Lázaro porque eso está mal. 

Sin embargo, hemos de añadir que nos gusta que la gente ayude a Lázaro y empatice con él y su dolor, porque es bueno ayudar a los demás. 

Nos parece mal que el ciego le trate mal y le enseñe cosas malas, aunque nos parece bien que las mujeres le ayuden. 

En otro orden de cosas, nos parece curioso que diga que el vino le ha curado muchas veces, aunque nos parece mal que el ciego diga que el vino le ha curado más veces que su padre, porque padre solo hay uno en el mundo y vinos hay muchos. 

Llegados a este punto consideramos que la violencia está mal y no hay que maltratar a las personas y menos a un niño. 

Esto nos lleva a opinar que no nos gusta que traten mal a la gente y menos a un niño pequeño. 

Además, tampoco nos gusta que los vecinos y el ciego se rían de él. Nos parece muy mal que el ciego se burle de Lázaro, ya que en vez de hacerlo, el ciego debería ayudarle. 

No está bien que el ciego cuente cosas que a Lázaro no le gustan. Con lo que ha hecho le tiene que pedir perdón. Aunque pensamos que el ciego quiso quedar bien delante de los vecinos y por eso se puso a contar cosas de Lázaro. 

Para ir concluyendo, opinamos que el ciego no es ciego y que sus ojos lo ven todo, por lo que está engañando a la gente y ve perfectamente. 

Finalmente, creemos que es bueno acordarse de las personas que te enseñan algo y por eso Lázaro siempre se acordó del ciego. 

Y estas han sido nuestras Tertulias por hoy. Volvemos el próximo Jueves con unas nuevas Tertulias Literarias Dialógicas.

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