El pasado Viernes 29 de mayo la clase de 4º B vivió unas nuevas Tertulias Literarias Dialógicas, esta vez con la fábula de "Ratón de campo, ratón de ciudad", que nos transmitió bonitas enseñanzas e hizo que los alumnos hicieran bonitas aportaciones.
En primer lugar, esta fábula a uno de nuestros compañeros le recuerda a una vez que estaba en su huerto y había muchos ratones. Apareció uno de repente y su padre cogió una pala y casi le mata.
Además, nos hace gracia que el ratón huela la comida. Y es que, si fuéramos un ratón, también estaríamos oliendo la comida.
Hemos de añadir, que nos encanta la comida que preparan nuestras madres y que a veces, mientras están cocinando, picamos algo.
Leer el párrafo en el que se describe la despensa nos ha dado mucho hambre y nos habría encantado estar allí y comérnoslo.
En otro orden de cosas, ver lo que le ha pasado al ratón de campo nos lleva a pensar que preferimos estar solos en una casa en la que no tenemos que estar corriendo y queremos estar en nuestra casa tranquilos sin correr y sin que nadie venga.
Es más, esto nos ha llevado a opinar que, cuando estamos en una casa que no es la nuestra, al comer nos sentimos incómodos y preferimos comer con nuestra familia.
A la mayoría nos gusta comer tranquilos, saboreando la comida, y no nos gusta que nadie nos interrumpa ni nos meta prisa, ya que si comes muy rápido te puedes atragantar.
Esto nos ha llevado a comentar veces en las que nos hemos atragantado nosotros mismos o lo ha hecho alguien de nuestro alrededor.
Tenemos que decir que nuestras madres nos dicen que hay que comer despacio y sin prisa.
Para ir terminando, es importante añadir que es mejor vivir tranquilamente y de forma sencilla conformándonos con lo que tenemos que aspirar a mucho y vivir en tensión. Es mejor tener pocas cosas bien que muchas cosas mal.
Como conclusión, hemos de comentar que hay que ser agradecidos con lo que tenemos y valorarlo.
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